Empresa gaviota

La lectura de “Vida, la gran historia” de Juan Luís Arsuaga me inspiró el concepto de Empresa lamprea: aquella que consigue sobrevivir aunque no haya experimentado ninguna evolución. Fósiles vivos que deben considerarse como excepciones en el éxito evolutivo. “Auge y caída de los dinosaurios” de Steve Brusatte me lleva a proponer el otro extremo “ Empresa gaviota ”. Llego a este concepto a lo largo del libro pero, en especial, en el capítulo 8. El título “Los dinosaurios levantan el vuelo” podría continuar “… y se convierten en aves”. Y esta innovación les permitirá sobrevivir 150 millones de años después. Es la que les sirvió para superar la quinta extinción masiva, la acontecida hace 66 millones de años tras el impacto en Yucatán de un asteroide o meteorito de 10 km de diámetro. Los otros dinosaurios, los que no desarrollaron las características de las aves, desaparecieron. Entre ellos, Tyrannosaurus Rex, el todopoderoso dinosaurio de entonces.

Empresa gaviotaNo, los dinosaurios no se extinguieron (no son un “fracaso evolutivo”), ya que sobrevivieron aquellos que desarrollaron unas innovaciones que, con el tiempo, resultaron ventajas competitivas. Hay un dinosaurio al otro lado de mi ventana. Es un descendiente de aquellos intrépidos dinosauromorfos que surgieron en Pangea hace 250 millones de años. El dinosaurio que observo es una gaviota. Esta y todas las demás aves son un tipo de dinosaurios a los que la evolución les proporcionó alas y capacidad de volar. El reinado de los dinosaurios terminó y siguió una revolución que les obligó a ceder el reino a otras especies. No obstante, algunos dinosaurios rezagados, los que tenían lo que hacía falta por resistir, consiguieron superar la prueba”.

Por favor, piense en empresas (en lugar de aves) y en sus procesos de innovación, de organización, de transformación, de digitalización, de crecimiento o decrecimiento, de financiación, etc. cuando lea lo anterior, así como lo que sigue.

“Las aves actuales destacan de entre los animales modernos por diferentes características (plumas, alas, picos sin dientes, espoleta, grandes cabezas que se balancean con la ayuda de cuellos en forma de ese, huesos huecos, patas como palillos, etc.) que aparecieron hace más de 230 millones de años. Lejos de ser privativas de las aves, se desarrollaron, por razones que no estaban en absoluto relacionadas con el vuelo, en terápodos que vivían sobre tierra firme”.

Las especies no saben lo que tienen que hacer para sobrevivir en el futuro, simplemente lo hacen (o no) y luego las transformaciones en el entorno les favorecen (o no). Es el principio de objetividad de la naturaleza.

Durante las decenas de millones de años en que los rasgos característicos de las aves se desarrollaron por evolución en los dinosaurios, no había un plan establecido, no había un objetivo mayor, no había ninguna fuerza que guiara la evolución para hacer que estos dinosaurios estuvieran más adaptados a los cielos”.

Pero las empresas (o sus directivos) sí saben (o deben saber) qué cambios tienen que hacer para sobrevivir y “provocar mutaciones” que les permitan adaptarse. En esto podemos encontrar diferencias con la evolución de las especies.

“El desarrollo inicial del vuelo parece haber sido caótico. No hubo una progresión ordenada ni una larga marcha evolutiva en la que un subgrupo de dinosaurios se refinase en unos aeronautas cada vez mejores. En lugar de ello, la evolución había producido un tipo general de dinosaurios- pequeño, emplumado, alado, de crecimiento rápido, de respiración eficiente- que tenía todos los atributos necesarios para empezar a juguetear por el aire. Es probable que el vuelo evolucionara varias veces en paralelo, pues diferentes especies de estos dinosaurios –con sus diferentes disposiciones alerones y plumas- se encontraron generando fuerza ascensional con las alas al saltar desde el suelo, al subir con precipitación a los árboles o al saltar entre ramas”.

Recuerden: no es que las especies nos adaptemos para sobrevivir, sino que son las adaptadas las que, por selección natural, sobreviven. El mundo empresarial también puede ser así. De repente, un shock y unas compañías tienen unas características que les permite sobrevivir, o quebrar.

“Uno de estos linajes de batidores de alas se hizo todavía más pequeño, desarrollo grandes músculos pectorales y brazos hiperalargados. Estos dinosaurios perdieron la cola y los dientes así como uno de los ovarios en el caso de las hembras y vieron sus huesos todavía más ahuecados, lo que redujo el peso. La respiración se volvió más eficiente, el crecimiento más rápido y el metabolismo más acelerado, de modo que pasaron a tener un sistema completo de sangre caliente, con la capacidad de mantener la temperatura interna del cuerpo elevada y constante. Con cada mejora evolutiva se fueron convirtiendo en mejores voladores, algunos incluso capaces de permanecer en el aire durante horas seguidas; otros, de navegar a través de las capas superiores de la troposfera, con poco oxígeno sobre el Himalaya, que entonces se estaba elevando”.

La exaptación es una preadaptacion, es decir, un cambio que se produce en la especie y que, en ese momento, no tiene utilidad. Pero pasa el tiempo y resulta que aporta una ventaja en la adaptación. Es un ejemplo de “nunca se sabe para lo que podemos usar esto en el futuro” o “esta inversión que inicialmente estaba prevista para esta función, al cambio de tiempo nos es útil para esta otra”. Clave, también, en la gestión empresarial, sobre todo cuando hablamos del I+D+i y de la inversión en formación de los empleados.

La evolución opera solo en el momento, seleccionando de manera natural rasgos y comportamientos que hacen que un animal tenga éxito en un tiempo y un lugar concretos. Cuando la evolución hubo finalmente conseguido montar un pequeño dinosaurio alado y volador se abrió un nuevo e importante potencial. Estas primeras aves empezaron a diversificarse como locas, probablemente porque realizaban una nueva actividad que les permitía invadir nuevos hábitats y vivir de forma diferente a sus predecesores. Todos estaban presentes cuando algo ocurrió a continuación, el instante que borró de la faz de la tierra a casi todos los dinosaurios, y también a las aves, excepto a algunas de las más avanzadas, las mejor adaptadas, las que mejor volaban, que pudieron salir indemnes de la masacre y que todavía están con nosotros”.

Cronología de la era de los dinosaurios (millones de años antes del presente)

Cronología de la era de los dinosaurios (millones de años antes del presente)

Lo dicho: las empresas lamprea son una excepción y sólo las empresas gaviota, esto es, las que han experimentado un importante número de transformaciones, sobreviven. Y estas innovaciones, a diferencia de lo que se observa en la naturaleza, suelen tener un plan preestablecido. Y atención porque una de estas innovaciones no es necesariamente ser más grandes, sino tal vez lo contrario. Y, además, muchas de las innovaciones se han materializado mucho antes de que sean necesarias y un día, de repente, constatamos lo útiles que son para sobrevivir. Y, por cierto, la configuración actual de una empresa no tiene nada que ver con la que tenía hace un año, un lustro, una década… o acaso un siglo. El cambio que ha experimentado es tan intenso y profundo que nadie las reconoce, que nadie las identifica con su pasado. ¿O acaso reconoce usted un dinosaurio en una gaviota?

Vídeo reseña: https://youtu.be/yBYGk5K_yJk

Cronología de la era de los dinosaurios (millones de años antes del presente)

Rudolph Zallinger

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David Cano
David Canohttps://www.elalcazardelasideas.es/
David Cano Martínez 46 años, casado y con 3 hijos. Licenciado en Dirección y Administración de Empresas por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y Máster en Finanzas Cuantitativas por Afi Escuela de Finanzas es socio de Analistas Financieros Internacionales y Director General de Afi Inversiones Globales, SGIIC, empresa especializada en la gestión de carteras y el asesoramiento a inversores institucionales, fondos de inversión y fondos de pensiones. Más de 20 años de experiencia profesional en análisis económico internacional y gestión de carteras. Coautor de una docena de libros de mercados financieros y economía y de más de un centenar de artículos sobre macroeconomía, gestión de carteras, activos financieros, fondos de inversión, derivados, política monetaria y finanzas empresariales. Es profesor de los más prestigiosos centros de postgrado en finanzas españoles, entre ellos, Afi Escuela de Finanzas, y colabora habitualmente en los medios de comunicación. Tweco en la sección mercados financieros de forma ininterrumpida desde 2016 (@david_cano_m). Miembro del jurado de los premios Knowsquare y del Club de Lectura Know Square. Fundador del grupo de reflexión Los Siete del Prado (L7dP).

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